Bienvenidos a este espacio. “Juegos Desde el Exilio” es, de cierta forma, el mantra que LST Estudio aplica a los juegos que estamos desarrolando. Sin embargo, es también un pequeño proyecto que comienza con esta entrada de blog. El objetivo es compartir un poco sobre los juegos que nos inspiran, tal como lo hace Tonda Ros (creador del videojuego sui géneris Blue Prince), al hablar de Myst o Maze.
Para esta primera entrada, me toca a mí (Lambda), hablar sobre lo que Blue Prince representa a nivel personal. Para dar un poco de contexto, quiero mencionar que la vida adulta y las ocupaciones me impiden jugar con la frecuencia o dedicación que a mi me gustaría. Sin embargo, consistentemente desde hace por lo menos 4 años, me he topado con algunos juegos que cambian mi perspectiva radicalmente.
En 2022, precisamente al ser exiliados, me obsesioné con el perfecto bucle de juego y mecánicas de Into the Breach, desarrollado por Subset Games. Nuestro nuevo entorno es inhóspito pero a la vez nos brinda una tranquilidad que el ambiente citadino nunca nos dio, y como parte de las labores de rutina debemos enfrentarnos a toda clase de alimañas y bichos que nunca antes habíamos visto. El juego, que te enfrenta a criaturas gigantes en un pequeño grid isométrico en combates por turnos, me ayudo a sobrellevar el duelo por nuestro antiguo hogar y todas las personas que nos rodeaban.

Aunque quizás, la cantidad de horas que invertí en el juego, constituyan más bien una evasión. Ese maldito escapismo, que solo posterga lo inevitable. Pero el momento de enfrentar mis demonios llegaría un año después, con The Cosmic Wheel Sisterhood. Para mí, se trata de uno de esos juegos que te transforman irrevocablemente. Me hizo añicos, para luego permitirme reconfigurarme, pedazo a pedazo. El estudio español Deconstructeam lleva años sorprendiéndome, pero en esa ocasión, su huella es indeleble.

Después, en 2024, volví a engancharme con mecánicas inventivas, en Wildfrost y Arranger. Un par de joyas que ofrecen una nueva perspectiva a géneros ampliamente explorados. Además, continué explorando el género narrativo con Citizen Sleeper, una experiencia minimalista que también aplica soluciones elegantes a viejos problemas de diseño.



Finalmente, mi año de 2025 estuvo marcado sin duda, por otros tres títulos: Blue Prince, UFO 50 e Inscryption. Me hicieron replantear todo lo que sabía sobre el diseño de juegos, y explorar maneras en que los juegos de mesa pueden dialogar con los videojuegos, para enriquecerlos e incluso abrir brecha en una industria que comienza a estancarse.


Sin embargo, así como Cosmic Wheel, Blue Prince representó un punto de inflexión. Me ayudó desenmarañar aspectos sobre mi mismo que anteriormente había omitido atender, pero sobre todo, nos puso en el camino correcto como estudio. Ese sueño de hacer juegos se volvió más tangible después de aprender sobre los procesos detrás de su creación, y me hizo adentrarme de lleno en el agujero de conejo del diseño de juegos.
¿Cuáles son los aciertos y fallos de todos esos desarrolladores independientes? Quizás más que emitir un juicio, se trata quizás de pensar en las cosas que podemos hacer diferente, al servicio de nuestros propios juegos y objetivos. A lo largo de este pequeño proyecto, espero poder encontrar las palabras correctas para describir el aprendizaje que derivo de este increíble juego, descrito por su creador como una “aventura atmosférica y arquitectónica”.
Además de identificar las múltiples capas y bucles en los que Blue Prince opera, considero que se trata de un juego adelantado a su tiempo. Ha despertado un gran entusiasmo en los jugadores, pero también mucha resistencia. Es un juego que espera mucho de ti, y que se atreve a dejar de lado los cánones establecidos de género y terminología. No, no es un “roguelike” y no tiene “RNG”. Es un videojuego cuya mecánica principal es la de un juego de mesa moderno de administración de recursos.
Apela a una audiencia aún en ciernes, dispuesta a transgredir las barreras del medio, tanto en lo narrativo como en lo jugable. ¿El momento de los “Blue Prince-likes” llegará algún día? ¿Estamos listos? No tengo las respuestas, pero si me lo permiten, aquí soñaremos con un mundo paralelo donde la sensibilidades específicas de un cineasta que diseña juegos de mesa, nos abrirán un mundo de posibilidades.
(Continuará…)



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